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Pesca en aguas profundas en el mar: técnicas y equipo recomendado

Pesca en aguas profundas en el mar: técnicas y equipo recomendado

La pesca en aguas profundas en el mar no tiene nada que ver con lo que la mayoría empieza haciendo desde costa. Aquí no estás lanzando a unos metros de la orilla ni viendo lo que pasa bajo el agua, estás trabajando a mucha profundidad, con equipo más exigente y dependiendo casi por completo de lo que te diga la sonda. Y cuando bajas por primera vez a 100 o 150 metros, te das cuenta rápido de que todo cambia.

En España, cada vez más pescadores se animan a probarla, sobre todo cuando buscan especies que no salen en otras modalidades. Pero también es una pesca que obliga a adaptarse puesto que no vale improvisar demasiado. Entender cómo funciona el fondo, cómo se mueve el barco y qué equipo necesitas es lo que realmente marca la diferencia desde el principio.

¿Qué es la pesca en alta mar y por qué es diferente?

Cuando se habla de profundidad, no es simplemente alejarse de la costa. Es meterse en zonas donde el fondo cae rápido y donde ya estás trabajando a decenas o incluso cientos de metros.

A esas profundidades, la luz desaparece bastante, la presión cambia y los peces no se comportan como en superficie. No los ves, no los intuyes por el agua, sino que dependes de la electrónica y de cómo interpretes lo que tienes debajo. Por ejemplo, no es raro estar sobre un fondo que parece vacío y, sin embargo, tener pescado pegado que solo ves si sabes leer bien la sonda.

También cambia la forma de pescar, ya que todo se vuelve más lento, más pesado y más técnico. Bajar el aparejo, mantenerlo en la zona correcta y notar una picada a tanta profundidad tiene su dificultad. Por eso, al principio, cuesta un poco cogerle el punto.

Principales técnicas de pesca en aguas profundas

Al comenzar a pescar peces de aguas profundas, te darás cuenta de que no hay una única manera de hacerlo. Todo lo contrario, según el fondo, la corriente y lo que estés buscando, tendrás que adaptarte sobre la marcha.

Pesca al fondo desde embarcación

Es la forma más directa de empezar y la que más se usa cuando lo que buscas es pescado pegado al fondo. Bajas el aparejo hasta que toca fondo y a partir de ahí lo mantienes en esa zona, intentando que no se desplace demasiado. Lo complicado viene cuando hay corriente o deriva, porque entonces el plomo no baja recto y el montaje se desplaza más de la cuenta. Ahí es donde tienes que ajustar el peso y estar pendiente del carrete.

En fondos de piedra o mixtos, donde suelen estar meros o chernas, funciona muy bien. Eso sí, también es donde más fácil es dejarte aparejos, así que conviene no bajar a ciegas y fijarse bien en lo que marca la sonda antes.

Pesca vertical o jigging profundo

Aquí ya no esperas a que el pez coma, sino que intentas provocarlo. El jigging en profundidad consiste en trabajar un señuelo vertical, subiéndolo y dejándolo caer con cierto ritmo. No es solo mover la caña sin más. Si lo haces demasiado rápido, pierde sentido; si lo haces sin ritmo, tampoco llama la atención.

Cuando das con la profundidad donde están los peces, se nota. A veces estás subiendo el jig y la picada llega seca, sin aviso. Es una pesca más activa y cansa más, pero cuando funciona, engancha bastante.

Pesca a la deriva en profundidad

En vez de quedarte fijo, dejas que el barco se mueva y trabajas más zona. Esto viene bien cuando no tienes claro dónde está el pescado o cuando quieres cubrir terreno. Vas soltando línea mientras el barco deriva y el aparejo va pasando por distintas zonas del fondo.

El problema es que si la deriva es rápida, pierdes el control del montaje, y si es muy lenta, prácticamente estás pescando como si estuvieras parado. Ajustar eso es clave, y muchas veces depende más del viento y la corriente que de ti.

Equipo recomendado para pesca en aguas profundas

Es importante tener en cuenta que aquí el equipo no es un capricho. Si no llevas la equipación de pesca adecuada, la jornada se hace dura rápido. Las cañas tienen que aguantar peso y trabajo continuo, pero sin perder sensibilidad. Porque sí, estás a muchos metros, pero las picadas, a veces, son bastante sutiles. Una caña demasiado rígida te hace perder esas señales.

El carrete es otro punto importante, ya que cuando tienes que recoger 100 o 200 metros varias veces, se nota. Por eso mucha gente usa carretes eléctricos. No son obligatorios, pero cuando los pruebas, entiendes por qué se utilizan tanto. Además, si bien con uno manual se puede pescar igual, pero acabas el día mucho más cansado.

La línea trenzada es casi imprescindible, tiene menos elasticidad y transmite mejor lo que pasa abajo. Y luego está el tema de los plomos: tienen que ser lo bastante pesados para bajar bien, pero sin pasarte o perderás sensibilidad.

Especies más habituales en aguas profundas en España

Una de las razones por las que esta pesca engancha es por las especies que puedes sacar. No son las típicas de costa. Por ejemplo, la merluza es una de las más buscadas. No siempre es fácil dar con ellas, pero cuando aparecen, suele merecer la pena insistir.

El besugo también es habitual en ciertos fondos, sobre todo cuando das con la zona adecuada. No suele aparecer solo, así que cuando entra uno, conviene seguir trabajando ese punto. En fondos de roca, el mero y la cherna son objetivos claros. Aquí la pelea cambia, porque en cuanto clavas, intentan meterse en la piedra. Si no reaccionas rápido, se pierde la pieza.

Errores comunes en la pesca en aguas profundas

Hay errores que casi todo el mundo comete al empezar. Uno muy típico es no acertar con el peso, si te quedas corto, el aparejo no baja bien o deriva demasiado. Si te pasas, todo se vuelve torpe y pierdes sensibilidad. Ese equilibrio se aprende con práctica.

Otro fallo es no hacer caso a la sonda. Muchas veces estás sobre fondo sin vida y sigues insistiendo por inercia. En esta pesca, si no hay señales, lo mejor es moverse. También pasa que se usa un equipo poco adecuado. Cañas blandas o carretes justos complican mucho las cosas, sobre todo cuando hay que trabajar profundo durante horas.

Conclusión

La pesca en aguas profundas en el mar es exigente, sobre todo al principio, pero cuando empiezas a entender cómo funciona, cambia bastante la experiencia. No es una pesca rápida ni sencilla, pero precisamente por eso engancha. Al final, todo pasa por ajustar bien el equipo, aprender a leer el fondo y no pescar a lo loco. Además, si quieres iniciar desde cero, en Grupo Idamar tenemos para ti toda la equipación de pesca que necesitas.

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