Adherencia a hierro, acero, aluminio, latón, madera, vidrio, cerámica y algunos plásticos
No descuelga
No necesita herramientas especiales, calor, ni presión
Solución económica, fiable y fácil de aplicar
Una vez fraguado puede ser taladrado, roscado, mecanizado y pintado.
No descuelga.
Reparación de: tuberías, válvulas, tanques, equipos antiguos y usados.
Reparaciones, parcheado y reconstrucciones en zonas en que la soldadura no es aconsejable.
Excelente resistencia al aceite, la gasolina y numerosos productos químicos